
Mohammed Ben Sulayem se reunió con Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, y le presentaron las obras que se realizan en el escenario en el que se pretende recibir a la Fórmula 1.
Buenos Aires recibió 20 veces a la Fórmula 1 en diferentes etapas de la historia de la categoría, todas en el siglo pasado. De la década del 50 (época de gloria de Juan Manuel Fangio) se saltó a los 70, en el apogeo de Carlos Reutemann. Las últimas cuatro llegadas del Mundial a la Argentina fueron en la década del 90. El triunfo de Michael Schumacher con Ferrari en 1998 es, hasta hoy, la última edición del GP argentino. Por estos días, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires encabeza una obra de refacción total del predio ubicado en Villa Lugano, con una inversión de 150 millones de dólares, bajo el proyecto de Hermann Tilke, para recibir a MotoGP en abril de 2027 y con la meta final de conseguir el retorno de Fórmula 1.
Con motivo de la celebración del Congreso Americano de la FIA en Buenos Aires (la organización corrió por cuenta del ACA, la entidad local), el emiratí Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil, viajó a la Argentina. Tras su paso por Paraguay (por la fecha del Rally Mundial) y visitar Chile (allí se correrá la próxima cita de WRC), el expiloto llegó al país para el encuentro de todos los clubes del automóvil de América, como ocurre siempre. Desde el Gobierno porteño aprovecharon la oportunidad para presentarle Sulayem el plano con la obra del futuro autódromo que, según fuente de Ejecutivo porteño, están en un 60% y estaría terminado para enero.



