
Tras la asunción de Leonardo Ponzio de manera interina y del triunfo frente a Banfield, en River parecen querer terminar de ordenar el plantel para intentar recuperar algo de tranquilidad.
Más allá de los compromisos y de la clasificación a las copas internacionales, el principal desafío será recuperar la identidad de un equipo que viene de atravesar dos ciclos sin encontrar una respuesta futbolística y anímica. Y para ello deben despejar los nubarrones.
Y uno de ellos es completar la salida de los jugadores que fueron separados y que se entrenaban en forma diferenciada en el predio de Cantilo, a los que popularmente se conoció como el «grupo container» por el improvisado vestuario que utilizaban.
Tras el primer semestre de 2026, River se desprendió de 15 jugadores, 11 de ellos relegados al “container”. Con varios encontró soluciones vía salidas o rescisión de contrato, siendo el campeón del Mundo Germán Pezzella el último de los propios en salir, rumbo a Peñarol, y el ecuatoriano Kendry Páez, que rescindió el préstamo en forma anticipada y volvió a Chelsea, dueño de su pase.
Fabricio Bustos es el único jugador apartado del plantel cuyo pase pertenece a River y todavía no encontró nuevo rumbo, mientras Matías Viña también está fuera, pero el pase pertenece a otro club. Y este miércoles Matías Galarza Fonda y Giuliano Galoppo ya consiguieron nuevo destino en su carrera, ambos en la MLS.
Galarza Fonda, luego de destacarse con la Selección de Paraguay en el Mundial, despertó el interés de varios clubes del exterior. Parecía que podía jugar en Olimpia de Paraguay, pero también esa chance se cayó. No se presentó a practicar en el predio y este miércoles se concretó su pase a Inter Miami, donde será compañero de Lionel Messi y otros sudamericanos. Así, jugará en «Las Garzas», donde asumió como nuevo DT Cristian «Kily» González.



