Este domingo en Sepang, los pilotos de MotoGP entregaron una carta con 19 firmas, según confirmó Jack Miller, del equipo Pramac, para pedir por la cancelación de la competencia. MotoGP redobló la apuesta y presentó un plan de evacuación que habían pedido los corredores. Es que, en caso de volver los ataques, el espacio aéreo de la región se cerraría y todos los integrantes del Mundial quedarían varados en Qatar.
MotoGP confirmó la carrera y el próximo viernes comenzará la actividad de la 20ª fecha de la temporada. En la conferencia de prensa posterior a la carrera de Malasia, Marc Márquez, Pedro Acosta y Álex Márquez, los integrantes del podio, fueron consultados por la situación. “Prefiero no decir nada”, fue la respuesta del campeón. Los otros dos directamente hicieron silencio. La situación escaló porque Yamaha publicó un comunicado en el que anunció que no correrá la fecha de Qatar.
La casa japonesa tiene una política de prohibición de viajes a zonas en conflicto para sus empleados. Eso es lo que justamente aplicará para la próxima cita de MotoGP. Tras su última evaluación de la situación en Medio Oriente, Yamaha no ha encontrado motivos suficientes para modificar las restricciones de viaje vigentes en toda la compañía. Como resultado, Yamaha ha informado a MotoGP Group de su decisión de no participar en el Gran Premio de Qatar de 2026. Esta decisión refleja la evaluación de Yamaha sobre la información disponible actualmente y es independiente de las medidas implementadas por MotoGP Group y el organizador del evento. Yamaha mantiene plenamente su compromiso con MotoGP y espera regresar a la competición en el Gran Premio de Portugal”.
La marca del diapasón no participará con ninguna de sus cuatro motos, ni las dos oficiales (Fabio Quartararo y Álex Rins) ni los dos satélites del Pramac (Jack Miller y Augusto Fernández).
Poco después, la organización del torneo publicó un comunicado como respuesta: “MotoGP está decepcionado por la decisión de Yamaha de no participar en el Gran Premio de Qatar. Si bien reconocemos que el equipo está sujeto a una política corporativa más amplia que restringe los viajes a Medio Oriente, no creemos que esta decisión refleje las amplias garantías proporcionadas a todas las partes involucradas en el campeonato. Tras consultar con el Estado de Qatar, el Circuito Internacional de Lusail, asesores de seguridad independientes y como parte del proceso continuo de evaluación de riesgos de la propia MotoGP, no hemos recibido ninguna información que justifique modificar los planes actuales para el evento. Hoy comunicamos esta postura, junto con la información más reciente disponible, a todos los fabricantes y equipos. Celebramos la confirmación del resto de los participantes de que competirán en Qatar y les agradecemos ese compromiso. Además de las implicaciones contractuales de la decisión de Yamaha en relación con sus acuerdos con MotoGP e IRTA, su ausencia también tiene implicaciones deportivas, y cualquier consecuencia en ese ámbito será gestionada por la FIM de acuerdo con el reglamento del campeonato».



