
El slackline (cinta floja) es un deporte basado en el equilibrio que propone permanecer en balance sobre una línea de polyester o nylon tensada entre dos puntos fijos, como árboles, columnas o fijaciones hechas en la piedra. A diferencia del funambulismo, en el que se camina sobre un cable metálico totalmente tenso, en el slackline la cinta no se tensa del todo y tiene suspensión y balanceo. Tampoco se usa ninguna herramienta para ayudarse a mantener el equilibrio, tal como varas u otros medios. Conjuga concentración, equilibrio, fuerza y coordinación muscular. Muchos lo describen como una práctica cercana a la meditación, ya que lleva a permanecer en el momento presente, aquí y ahora.
Esta actividad llegó a Esperanza hace algo más de diez años, pero en las últimas horas se reactivo el interés y la curiosidad de la población al visualizarlos en una clase al aire libre en el Parque de la Agricultura donde montaron cuerdas iniciantes para principiantes.
El equipo esperancino de esta disciplina se llama Hopeline y cuenta entre sus filas con Carlos Roldán, quien viene de competir en el Mario Alberto Kempes (Córdoba) en el mes de Abril en la modalidad Speedline Highline que consiste en recorrer 100 metros sobre una cinta de apenas una pulgada de ancho, suspendida a más de 20 metros de altura. Los competidores, equipados con arneses de seguridad, deben desplazarse en el menor tiempo posible, desafiando sus propios límites en cada intento.
Carlos Roldán, brindó más detalles a respecto de esta disciplina en esperanza en dialogo con CSC RADIO.
Algo de lo que podes vivir cada fin de semana:



