
El sábado 29 de agosto Roger Federer, finalmente tuvo su entrada al Salón de la Fama del Tenis Internacional, en Newport y rodeado de leyendas, amigos y principalmente de su familia. En la gala, el suizo brindó un emotivo discurso.
«Estoy encantado de haber hecho el viaje hasta aquí, al Salón Internacional de la Fama del Tenis. Saben, este es un lugar precioso y he disfrutado muchísimo de cada minuto hasta ahora. Quiero decir, por supuesto que sí. Hay pistas de césped aquí, mi superficie favorita, así que sabía que iba a pasarlo maravillosamente. Y el museo es sencillamente increíble. Animo de verdad a todo el mundo que venga aquí a visitarlo. Hay tantísima historia del tenis: raquetas, trofeos, equipaciones icónicas de los grandes campeones… Y me han dicho que tienen más de 25.000 objetos. Y ahora supongo que yo también soy uno de ellos. Es increíble verte a ti mismo en un lugar como este, recorrer el Salón de la Fama, sumergirte en la historia de este deporte. Para mí significa absolutamente todo. Leer las historias de mis grandes héroes y comprender, quiero decir, comprender realmente por primera vez, que yo también tengo un lugar aquí. Este es uno de los mayores honores de mi vida.
Mi objetivo era pasar mi vida haciendo algo que amo, como dijo Mirka, con personas que lo aman tanto como yo. Y muchas de esas personas están hoy aquí: familia, amigos que significan todo para mí, aficionados que han viajado hasta aquí para acompañarnos. Algunos quizá estén por ahí. Los he visto antes. ¡Háganme una señal! Ayúdenme un poco. Pero sigo sintiendo su enorme apoyo después de tantos años. Y, vaya, qué privilegio estar aquí con tantas leyendas. Perdón. Hay tantas leyendas sentadas justo aquí».



