
Leonel Miranda convirtió uno de los goles en la victoria por 3-0 de Berazategui ante Cambaceres y fue clave para que el equipo se quedara con la Zona A de la Primera C. El mediocampista, de 32 años, marcó de penal y selló la clasificación del Naranja a la final por el ascenso a la Primera B, donde enfrentará a Luján.
Surgió de Independiente y también tuvo un extenso paso por Racing, atraviesa una nueva etapa en su carrera después de superar momentos personales difíciles. Brian Duarte y Nahuel Pombo, también desde los doce pasos, marcaron los otros tantos del triunfo que le permitió a Berazategui finalizar primero con 51 puntos, por delante de Sacachispas (50) y Estrella del Sur (48).
La trayectoria de Miranda incluye pasos por el Rojo, la Academia, Defensa y Justicia, Tigre, Banfield, Houston Dynamo de Estados Unidos, Xolos de Tijuana y San Telmo, donde jugó durante el segundo semestre de 2025. Después de quedarse sin club en la primera mitad de este año, encontró una nueva oportunidad en Berazategui, tras entrenarse en la Asociación Cristiana del Fútbol Argentino (ACFA), en Zárate.
Su paso por Racing estuvo marcado tanto por los títulos como por una dura situación personal. Entre 2020 y mediados de 2024 disputó 121 partidos, convirtió seis goles y ganó el Trofeo de Campeones de la Superliga 2021/22 y la Supercopa Internacional 2022/23. Sin embargo, una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda afectó su salud mental y lo llevó a atravesar uno de los momentos más difíciles de su vida.
“Toqué fondo, no podía salir de mi casa, pensé tres veces en quitarme la vida”, reconoció meses atrás en el programa Random, de TN. En esa entrevista, también habló de la soledad que puede experimentar un futbolista cuando atraviesa una mala etapa: “Yo veía que todo el mundo era crítica, crítica, crítica. Y nadie se acercaba a preguntarte cómo estás, por qué estás así, qué te pasa. Uno a ese nivel se siente solo”.
Si bien muchos se solidarizaron con él, también recibió incontables críticas que lo afectaron: «Me puso triste. Se me pega por todo, nadie piensa en la salud mental. Estas cosas me lastiman, pero también a mi familia, que me ve entrenar todos los días. Me mata. Estar sin club no me ayuda para nada”. En ese momento, el jugador no estaba en ningún equipo pero tenía el deseo de seguir y Berazategui le dio esa oportunidad.



